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El ayuntamiento de Barrundia el 8 de julio, sábado, a las 13.00 celebro un acto/homenaje en la plaza de dicho ayuntamiento, con el fin de recordar a todas las personas de Barrundia que fueron víctimas de la represión y persecución tras el golpe militar de 1936 y en especial la figura de José Placer, en el 80 aniversario de su fusilamiento, que tuvo lugar el 5 de julio de 1937..



JOSE PLACER MZ. DE LECEA

En la madrugada del 5 de julio del año 1937, hace ahora 80 años, era fusilado junto a la pared norte del cementerio de Santa Isabel, el militante de EAE-ANV, miembro de su Comité Nacional, gestor de la Diputación de Álava y comandante de Eusko Indarra, José Placer. Natural de Ozaeta, hijo de Feliciana y Gerardo, quien durante 35 años fue médico en Barrundia,  era el mayor de una familia de quince hermanos y hermanas de reconocida trayectoria en la lucha contra el fascismo, que sufrió de forma directa las consecuencias de la guerra y la represión franquista.

Nació en 1896 en Ozaeta, (Barrundia), y allí vivió hasta que muy pronto marchó a Gasteiz, donde empezó a trabajar. Tras nacer EAE-ANV en 1930, José se afilió a la formación ekintzale al año siguiente, y fue uno de sus principales impulsores en Araba, desde sus ideas abertzales y de izquierda. Fue nombrado miembro del Comité Nacional de su partido, y representante del mismo en el herrialde.

Participó activamente en la campaña electoral de 1936, recorriendo los pueblos de Araba y también la capital, Gasteiz, donde el Frente Popular en el que estaba integrado ANV, logró la victoria con clara diferencia respecto a sus contrincantes. Tras los comicios se renovó la Comisión Gestora Provincial de Araba -lo que hoy sería la Diputación-, y José Placer, junto al también militante ekintzale José María Belaustegigotia, fue designado gestor en representación de ANV.

Tras la sublevación militar del 36, Placer tuvo que huir y  buscó cobijo en lo que entonces era el Nuevo Teatro -ahora Principal Antzokia- para, posteriormente, escapar a Ozaeta, donde se encontraba   su hermana pequeña Ofelia (sus padres estaban en visita médica en Narvaja). Por mediación de ella, un joven del pueblo –quien fue represaliado por aquella acción- lo guió a través de la Sierra de Elgea, hasta llegar a la localidad guipuzcoana de Eskoriatza.

Una vez allí, Placer se enroló en el Ejército que al mando del Gobierno Vasco hizo frente a las tropas franquistas, y dirigió varias unidades de artillería como comandante de Euzko Indarra, batallón formado por la gente de EAE-ANV. Luchó primero en Donostia, junto a uno de sus hermanos, Félix, quien dirigió la acción naútica contra el Torpedero nº 3 en Euskadiko gudontzidia (Marina auxiliar de guerra   Euzkadi) y luego comandante en el frente de Los Tronos donde fue abatido. Tras batallar en la capital guipuzcoana, José Placer se dirigió a Gernika,  al mando de la sección de   unidades de artillería de la zona  donde coincidió con otro de sus hermanos, Eloy, con grado de teniente, luego preso en Santoña. El 26 de abril de 1937, la Legión Condor del Ejército nazi bombardeó Gernika siguiendo la estrategia de la jefatura franquista de destruir el símbolo más representativo de Euskal Herria. Era lunes, día de mercado, y el ataque de bombarderos y cazas alemanes -también participaron aparatos italianos- causó una auténtica masacre. Poco después, Placer fue detenido en las inmediaciones de  Gernika junto a otros gudaris, también en aquellos días fue detenido Estepan Urkiaga, Lauaxeta, periodista, poeta y comandante del Euzko Gudarostea. Tras pasar por la prisión donostiarra de Ondarreta, fueron trasladados a la cárcel de El Carmen, en Gasteiz, donde Placer y Urkiaga entablaron una relación muy estrecha.

El 5 de julio de 1937, José Placer Martínez de Lecea, tras juicio sumarísimo, fue abatido por las balas fascistas en la pared norte del cementerio de Sta. Isabel, donde el 25 de junio había sido también  fusilado Estepan Urkiaga, Lauaxeta. Sus últimas palabras, como recordó en su diario el sacerdote jesuita Alfonso María Moreno, fueron la mejor expresión de las ideas que habían dado cauce a su trayectoria vital; «Gora Euskadi Askatuta!» gritó ante sus ejecutores, antes de caer a los pies del paredón.


Extracto del diario escrito entre marzo de 1937 y junio de 1938 por el sacerdote Alfonso María Moreno:

«Duerme el reo en su celda. Una llamada...¡vístase!
¿Qué sintió Placer en aquel momento?
Palidísimo. Voy en busca de su mujer.
Luego entran también sus hermanas.
Las angustias horribles del amarre, las angustias horribles de subir a la camioneta, las angustias horribles de la marcha cada vez más corta hacia el cementerio, emociones brutales. Bajamos. Ya estamos frente a las tapias. Una descarga...
Placer frío y valiente, muy valiente... los tiros lo han desecho...
Su último grito frente a sus ejecutores fue: Gora Euskadi Askatuta!».

 

Alfonso María Moreno